Marcelo Duclos 08 de enero de 2019
Se podrían no renovar las estadías de los
funcionarios diplomáticos en el país.
Las
autoridades argentinas interpretan que este es el momento ideal. En vísperas de
la asunción de un nuevo mandato, en el equipo de Mauricio Macri coinciden en
jugar fuerte para dejar en evidencia que en Venezuela se consolidaría un
gobierno “totalmente ilegítimo”. Días después de la confirmación de que el
Grupo Lima desconocerá la legalidad de un nuevo período de Nicolás Maduro,
Argentina se suma a las presiones que tendrán implicancias tanto políticas como
económicas en contra de los funcionarios del régimen.
La
batería de medidas que se confirmarán en los próximos días incluyen
complicaciones para los dirigentes de la dictadura que deseen ingresar a la
Argentina. Por estas horas, Macri y equipo evalúan la solicitud de una visa
especial y no se descarta la posibilidad de que finalmente se les niegue el
ingreso directamente. En este sentido, se podría no renovar la acreditación
para los diplomáticos venezolanos que se encuentran cumpliendo funciones en el
país.
También
se establecerían alertas financieras para los movimientos de cuentas bancarias
de los funcionarios chavistas y Argentina podría llegar a rechazar todos los
préstamos de organismos financieros internacionales hacia el Gobierno de
Nicolás Maduro, si insistiera con permanecer en el poder.
Dado
que los ciudadanos venezolanos tienen entrada libre al país, incluso algunos
beneficios para trabajadores y estudiantes, las autoridades argentinas diseñan
un detallado listado de jerarcas que podrían querer ingresar al país con sus
documentos comunes. La lista de los funcionarios a los que se les podría
prohibir la entrada la tiene en su poder la Cancillería y se cruzaría con la
información que maneja la agencia de migraciones, dependiente del Ministerio
del Interior.
Actualmente,
en Caracas no hay embajador argentino y funciona un pequeño servicio
diplomático encabezado por el Encargado de Negocios, Eduardo Porretti. Al
hombre de Macri lo acompañan tan sólo dos funcionarios más. Sin embargo, el
Gobierno argentino no tiene intenciones de traer a los tres representantes de
vuelta, ya que considera que si se cierra esa pequeña sede los resultados
podrían ser contraproducentes. Desde allí se ha colaborado con la salida de
varios disidentes que necesitaban huir del país, por lo que la posición de las
autoridades argentinas es mantener al equipo de Porretti en Caracas. Habrá que
ver si el régimen toma represalias con esta representación argentina luego de
que se confirmen las medidas que se evalúan por estas horas.

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