Vanessa Davies 21 de diciembre de 2020
“El peor acto xenófobo es el desconocimiento del otro, y
eso es lo que ha hecho Venezuela con su propia diáspora. El régimen venezolano
desconoce, niega, ignora, y lo ha hecho públicamente” la migración de los
venezolanos, condena el coordinador del observatorio de la
diáspora venezolana
Podría estar triste, porque hablar de más de 6 millones
de venezolanos que dejaron su tierra no es precisamente un motivo de fiesta,
pero en el verbo de Tomás Páez late la esperanza. Dibuja con precisión lo que
ocurre entre Güiria y Trinidad, y retrata todos los atropellos contra los
venezolanos que se van. Advierte, también, que “así como no hay piso para el
deterioro económico del país” tampoco hay techo para la diáspora.
Como coordinador del observatorio de la diáspora
venezolana, no ve que el coronavirus o el cierrre de fronteras haya cerrado el
camino de los migrantes forzados venezolanos. Este 18 de diciembre se conmemora
el Día Internacional del Migrante, y si hay una voz autorizada para hablar
sobre lo que pasa con sus compatriotas es la de Páez. En conversación con
contrapunto.com realizada este miércoles 16 de diciembre, el investigador
señaló que el gobierno de Trinidad “es de los pocos gobiernos que reconoce al
gobierno venezolano” y ese apoyo puede ser “muy importante”.
Recuerda que países latinoamericanos están acogiendo a
migrantes venezolanos, incluso sin documentos de identidad y a pesar de la
crisis económica. No es el caso de Trinidad, donde son maltratados. “Hay
conchupancia, participación, de la Fuerza Armada, porque esas lanchas deben
pasar” por una frontera muy larga. “Por supuesto que hay trata de personas”,
drogas.
Esto no ocurre solo en la frontera con Trinidad. “En
todas las diásporas se construyen industrias diaspóricas, y en la medida en que
se incrementan los obstáculos estas aumentan”, describe.
No habla sobre los migrantes fallecidos: “Cualquier
número que te diga es mentira. Lo que sí sabemos es que ha habido unos cuantos
centenares de muertos en el tránsito de los balseros venezolanos desde Falcón y
desde Güiria”.
Hasta el año 2015 salían 120 mil personas al año,
refiere. “A partir del año 2016 se produce una multiplicación por 10: sale 1,2
millones de venezolanos por año. Esa es una realidad irrefutable. La gente va a
seguir buscando opciones de sobrevivencia, de alimentación, de trabajo, de
recursos”.
Páez insiste en que se debe poner el foco “en la
situación del país, que obliga a los ciudadanos a buscar nuevas vida,
alimentos, plata, medicinas”. Y alerta sobre la existencia de mafias “porque
las diásporas también tienen a sus pranes de la política, a sus pranes
militares”.
Alrededor de la diáspora “se han montado negocios”, hasta
con la venta de pasaportes.
Enfatiza que “el peor acto xenófobo es el desconocimiento
del otro, y eso es lo que ha hecho Venezuela con su propia diáspora. El régimen
venezolano desconoce, niega, ignora, y lo ha hecho públicamente” la migración
de los venezolanos. Maduro lo negó, recuerda Páez; después los llamó imbéciles,
“todos que se han ido del paraíso”. No faltaron las voces que los calificaron
como armas bioterroristas”, con lo que se les niega el derecho a la movilidad”.
No obstante, países como Colombia han recibido a los
venezolanos, destaca el investigador. “Colombia alberga a 30% de la diáspora
venezolana. Nosotros tenemos en este momento más de 6,2 millones de
venezolanos. La OIM ya está hablando de 5,4 millones y uno agradece que los
datos se estén acercando a la realidad”.
¿Han regresado venezolanos? Sí, pero pocos si se compara
con los que se han marchado. Tomás Páez cita cifras de Migración Colombia según
las cuales retornaron entre 105 mil y 110 mil, “pero ellos estiman que, por
cada uno que retornó, va a retornar 1,5 personas, Van a regresar, y ya está
ocurriendo de manera masiva, más de 250 mil personas”. La conclusión del
sociólogo es lapidaria: “La diáspora va a seguir creciendo mientras se mantenga
este modelo en el que no hay empresas, las petroleras están destruidas, no hay
gasolina para movilizarse”.
En otras palabras, “la diáspora sigue creciendo pese a
las fronteras cerradas y pese al coronavirus”, y el regreso es exponerse a maltratos.
“Preguntamos mucho por lo que se hace fuera, pero no preguntamos por lo que
ocurre adentro”.
La administración Maduro “no tiene cifras, desconoce el
hecho, niega su existencia, y cuando reconoce el fenómeno lo hace llamándolos
imbéciles, tontos y lavapocetas”, reprocha.
Páez asocia el modelo venezolano con la migración
forzada. “No hay país socialista de inspiración marxista” en el que no haya
migración “porque ese modelo genera pobreza, escasez, control y racionamiento
y, en el caso venezolano, se añade la inseguridad”.
Con el ejemplo de México a la mano, sostiene que “los
países con mayor migración en Latinoamérica son Cuba y Venezuela: 20% de su
población. Resulta indetenible porque que no hay comida, no hay medicinas, no
hay fuentes de trabajo. La gente se va a seguir yendo; no es posible detenerlo.
Y no se van otros por las remesas”, lo que las familias en el exterior pueden
enviar. Si eso merma o el proceso se tranca “eso significa que más gente se va
a a ir del país”.
Tomado de: http://aperturaven.blogspot.com/2020/12/tomas-paez-la-diaspora-venezolana-sigue.html

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