Jaime Septién | Sep 09,
2017
Es.aletia.org
Colombia recibió en 2017 300,000 venezolanos, 40,000
se han ido a Panamá y 20,000 a Brasil
El éxodo de venezolanos, familias enteras, que huyen
de las condiciones en las que se encuentra su país, ha encontrado varias vías
de escape. Una de ellas es hacia Colombia y otra, más intrincada, hacia Brasil.
Según el economista venezolano Ricardo Hausmann, ex
ministro de planificación de Venezuela y ex economista jefe del Banco Interamericano
de Desarroll, hoy director del Centro para el Desarrollo Internacional de la
Universidad de Harvard (Estados Unidos), la crisis que vive Venezuela es una
crisis humanitaria “sin precedentes”.
Y para muestra, Hausmann repara en datos concretos
que hablan de las calamidades que sufre la sociedad venezolana. Una de ellas es
la siguiente: en dos años, 74 por ciento de los venezolanos perdieron casi 9
kilos de peso de manera involuntaria por dificultades para conseguir alimentos.
La pobreza aumentó de 48 por ciento de la población
en 2014 a 82 por ciento en 2016, según un estudio realizado por las tres
universidades venezolanas de mayor prestigio. Mientras que el Observatorio
Venezolano de la Salud informó que en 2016 la mortalidad de los pacientes
internados se multiplicó por diez, y que la muerte de recién nacidos en
hospitales se multiplicó por cien.
Antes este panorama que se agrava porque no obstante
se le haya ofrecido en repetidas ocasiones, el gobierno de Nicolás Maduro ha
rechazado, sistemáticamente, las ofertas de asistencia humanitaria.
Movilización en la frontera
La agencia católica de comunicación SIGNIS informó
que esta semana las organizaciones “Misión Paz” y “Conectas” iniciaron una
misión de campo conjunta en los estados brasileños de Roraima y Amazonas para
acompañar de cerca el proceso de acogida a los venezolanos que llegan a Brasil.
Los representantes de ambas entidades visitaron Boa
Vista, Pacaraima – principal puerta de entrada de los migrantes que hacen
frontera con la ciudad de Santa Elena de Uairén (Venezuela) y Manaos (Brasil).
“El objetivo es conocer más de cerca la realidad de
los venezolanos que llegan a Brasil y ver cuáles son los esfuerzos conjuntos
entre muestras autoridades y los grupos de la sociedad civil, para garantizar
una acogida adecuada a estas personas”, resaltó Camila Asano, coordinadora de
Política Externa de Conectas.
En la agenda están previstas una serie de reuniones
con autoridades locales y estatales, además de órganos federales, como la
Policía Federal, el Ministerio Público Federal y la Defensoría Pública de la
Unión.
Estos dos últimos órganos son los autores de una
Acción Civil Pública que pide la exoneración de tasas para la concesión de
visas o de documentos, para la regularización migratoria a los grupos
vulnerables e individuos en condición de “carencia económica”.
Verificar sus expectativas
También se realizarán conversaciones con miembros de
organismos internacionales, como la Organización Internacional para las
Migraciones, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados y grupos de
la sociedad civil, como el equipo del proyecto “Acoger” relacionado con la
Universidad Federal de Roraima, la Pastoral Universitaria, la Fraternidad y el
Centro de Derechos Humanos e Inmigraciones.
“Vamos a conversar con las familias de migrantes
venezolanos para entender cuáles son sus expectativas en Brasil y cómo la
sociedad civil brasileña puede contribuir”, explica Leticia Carvalho, asesora
de abogacía de la “Misión Paz”. La Misión también visitará refugios en Boa
Vista y Manaos, que acogen a centenares de migrantes.
Venezuela era un país tradicionalmente de
inmigrantes. Ahora se ha convertido en un país de emigrantes. Producto de los
problemas económicos, de seguridad, de sanidad y alimentarios, muchos
venezolanos han huido del país. Al huir de su país por motivos de seguridad y
salud, pueden ser considerados como migrantes forzados bajo la definición de la
Organización Internacional de las Migraciones.
En 2015, cerca de 600,000 venezolanos dejaron su
país. En 2016 ha crecido el número y se espera que 2017 supere todos los récords
de migrantes forzados, principalmente a Colombia (que ha recibido 300,000
personas); 40,000 se han ido a Panamá y 20,000 a Brasil.
La economía venezolana es actualmente la más
endeudada del mundo (de acuerdo a su tamaño y población). Según cifras del Banco
Central, sus obligaciones financieras han pasado de 27,000 millones de dólares
a más de 120,000 millones en los últimos 10 años.
Con la abrupta caída de los ingresos petroleros, que
le proveía 96 por ciento de los recursos, este país enfrenta un severo déficit
de divisas, una crisis económica galopante, hambre, enfermedad, desabasto de
productos básicos y un largo, muy largo etcétera.
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