Raúl Lorenzo 09 de diciembre de 2017
Esta
manifestación, compartida con Venezuela, ingresó a la Lista de Patrimonio
Cultural Inmaterial del mundo, con medida de salvaguardia urgente,
convirtiéndose en la octava declaratoria colombiana reconocida por la Unesco
gestionada durante este Gobierno
Colombia.
En Jeju, República de Corea, durante la decimosegunda sesión del Comité para la
Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, fue aprobada la
inclusión de los ‘Cantos de trabajo de llano colombo venezolanos’ en la Lista
de Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas de salvaguardia urgente.
Esta inclusión promueve aspectos prioritarios para atender los riesgos
identificados en esta expresión cultural que evidencia las tradiciones
compartidas entre Colombia y Venezuela.
“Celebramos
la declaración que ha hecho la Unesco de esta manifestación en la Lista de
Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas de salvaguardia urgente. En
el Ministerio de Cultura hemos venido trabajando con las comunidades, desde el
2011, para preservarla como un valor patrimonial para la región y para la
humanidad. Se trata de una expresión única, asociada a los oficios de los
vaqueros, los arreadores de ganado y demás portadores de esta bella e inmensa
zona geográfica. Esta decisión es un importante respaldo para seguir trabajando
con la población llanera en acciones y estrategias de salvaguardia de esta
expresión”, afirmó la Ministra de Cultura de Colombia, Mariana Garcés Córdoba.
Los
Cantos de Trabajo de Llano representan un conjunto de expresiones inmateriales
de la Orinoquía colombo-venezolana, asociado a las actividades de la ganadería.
Esta tradición de más de 200 años, tiene como principal acción cuatro variantes
orales y sonoras: los cantos de ordeño, los cantos de cabrestero, los cantos de
vela y los cantos de domesticación (silbos, gritos, llamados, japeos), todos
interpretados a capella en las faenas de trabajo con el ganado tanto en las
sabanas como en los corrales y en los espacios de trabajo específicos de las fincas
y hatos.
La
comunidad portadora de esta tradición, definida en los llaneros, mujeres y
hombres, se ubica en la gran depresión de la Orinoquia. Los trabajadores de
fincas, hatos y fundos que desempeñan tareas en el manejo de reses, en rebaño
(arreo) o individual (ordeño) se consideran los portadores primarios de esta
manifestación cultural reconocida a nivel mundial.
Los
cantos de trabajo del llano se practican y se escuchan en Colombia, en la
región de los Llanos Orientales, que comprende los departamentos de Arauca,
Casanare, Meta y Vichada, y en Venezuela, en los Llanos Centro Occidentales, en
los estados de Portuguesa, Cojedes, Barinas, Guárico y Apure.
La
región binacional la constituyen algo más de 500.000 km2. En esta extensión se
adaptaron vacunos y equinos, junto con otras especies de animales domésticos,
allegados con la presencia europea a partir del siglo XVI y constituyeron la
base de una economía pastoril acondicionada a las condiciones geomorfológicas y
ambientales del lugar.
¿Por
qué se ubica en la Lista de Salvaguardia Urgente?
La
importancia de esta candidatura radica en la posibilidad de visibilizar y
salvaguardar una expresión cultural que tanto en Colombia como en Venezuela se
ha visto progresivamente afectada por procesos económicos y sociales en la
región.
Estas
causas, evidenciadas por ambos países, han generado cambios en la vocación
pecuaria y en el uso de la tierra, al igual que de los patrones culturales
básicos de la vida tradicional del Llano. Estos cambios han debilitado
sensiblemente los Cantos de Trabajo de llano al modificar el universo cultural
llanero, dando lugar a un lento proceso de desmemoria y abandono. Buscar su
salvaguardia urgente desde una propuesta binacional pretende poner en marcha
medidas de protección que integren más a la comunidad de los dos países
portadora de la manifestación.
Colombia
y Venezuela, unidos por la cultura tradicional
A
través de una agenda conjunta entre el Ministerio de Cultura de Colombia y el
Centro de Diversidad Cultural de Venezuela se dio paso a esta postulación. Sin
embargo, en cada país, la participación comunitaria fue fundamental en la
construcción de las estrategias de salvaguardia que acompañan el expediente que
se remitió a la Unesco.
En
Colombia, entre 2011 y 2015, durante la elaboración del Plan Especial de
Salvaguardia, PES, y del expediente de nominación ante la Unesco, se
desarrollaron varias actividades de la mano con la población llanera: 6 foros
en los que participaron portadores, instituciones y actores regionales, 3
talleres de cartografía social, más de 60 entrevistas a portadores, 4 espacios
de socialización de los productos audiovisuales que acompañan el Expediente,
involucrando un número muy significativo de portadores, comunidades interesadas
y actores locales.
La
manifestación ‘Cantos de Trabajo de Llano’ fue incluida en la Lista
Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del ámbito nacional colombiano
desde 2014.
Su
Plan Especial de Salvaguardia, PES, que también se aprobó en 2014, tiene en
cuenta a sus portadores, quienes están desapareciendo, al igual que el sentido
original de los cantos, que los ligaba a una forma de vida y de sustento. Los
espacios de trasmisión oral y los oficios característicos de esta
manifestación, están debilitándose en razón de la transformación acelerada que
enfrenta el territorio llanero.
En
Venezuela, durante el periodo de 2008 y 2013, los portadores provenientes de
numerosas comunidades localizadas en los Llanos Centro Occidentales,
participaron activamente en diversas ediciones anuales del Foro Permanente de
la Diversidad Cultural, aportando sus saberes en 12 Mesas Técnicas sobre
identidad llanera y en entrevistas editadas en 6 programas audiovisuales
titulados Maestros de Tradición, región Los Llanos.
En
Colombia y Venezuela, se realizaron 6 talleres de valoración patrimonial en los
que, de manera colectiva y bajo un enfoque participativo, reflexivo e
incluyente, se construyó todo el proceso de nominación, la metodología de
trabajo y la validación de los contenidos finales que se incorporaron al
expediente. Los resultados recogen, entre otros, sus amenazas y riesgos, la
identificación de propuestas de solución, y el establecimiento de compromisos
para la salvaguardia.
Gestión
del Gobierno Nacional ante la Unesco (2010-2017)
Durante
el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, se han gestionado ocho
manifestaciones culturales colombianas declaradas por la Unesco como patrimonio
de la humanidad durante el periodo 2010-2017: ‘Fiestas de San Francisco de Asís
o San Pacho’ en Quibdó’ (2012); ‘He Yaia Keti Oka, el conocimiento tradicional
(Jaguares de Yuruparí) para el manejo de los grupos indígenas del río Pirá
Paraná’ (2011); ‘Músicas de marimba y cantos tradicionales del Pacífico sur de
Colombia’ (2010) y el ‘Sistema Normativo wayúu aplicado por el palabrero
Putchipu’ui’ (2010), incluidas en la Lista Representativa de Patrimonio
Cultural Inmaterial de la Humanidad; ‘el Paisaje Cultural Cafetero’ (2011) y
‘el Qhapaq Ñan o Sistema Vial Andino’ (2014), incluidas en la Lista de Patrimonio
Mundial, y ‘la música vallenata tradicional del Magdalena Grande’ (2015) y
‘Cantos de trabajo de llano colombo venezolanos’ (2017) que se ubicaron en la
Lista de Patrimonio Cultural Inmaterial en necesidad de salvaguardia Urgente.
En
2015 la provincia de Esmeraldas, en Ecuador, se sumó a la manifestación
‘Músicas de marimba y cantos tradicionales del Pacífico sur de Colombia’,
convirtiéndose en la primera declaratoria de carácter Binacional.
Demás
declaratorias colombianas en la Unesco
En la
lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, también se encuentran: Puerto,
fortalezas y conjunto de monumentos de Cartagena, en 1984; el Parque Nacional
Los Katíos, en 1994, el Centro Histórico de Santa Cruz de Mompox, en 1995; el
Parque Arqueológico de San Agustín, en 1995; el Parque Arqueológico de
Tierradentro, en 1995, y el Santuario de Fauna y Flora de Malpelo, en 2006.
Adicionalmente,
en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad,
están: el Carnaval de Barranquilla, en 2008; el Espacio Cultural de San Basilio
de Palenque, en 2008; el Carnaval de Negros y Blancos, en 2009, y las
Procesiones de Semana Santa en Popayán, en 2009.

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