Gioconda Cunto de San Blas 29 de agosto de 2022
@daVinci1412
En carta de 17/05/2022 a los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE), la organización civil Súmate cuantificó en más de 10 millones los venezolanos mayores de 18 años imposibilitados de votar si las elecciones presidenciales se realizaran mañana. De acuerdo con sus cálculos, basados en proyecciones poblacionales del Instituto Nacional de Estadística y fuentes diversas, Súmate nos informa que hay (a) 3,17 millones de venezolanos entre 18 y 45 años no inscritos en el Registro Electoral hasta abril de 2022 (1 millón de ellos en el exterior); (b) 1,4 millones que cumplirán 18 años entre abril de 2022 y diciembre de 2024 (250 mil en el exterior); (c) 3,3 millones mayores de 18 años inscritos en Venezuela, que requieren hacer el cambio de residencia en el exterior; (d) 2,5 millones de venezolanos en el país, que requieren cambio de residencia por migración interna (1 millón) o por migraciones inconsultas e ilegales del CNE (1,5 millones).
La Red
Electoral Ciudadana, junto con Cepaz, Voto Joven y otras organizaciones
ciudadanas documentaron los
instrumentos utilizados por el régimen para limitar el derecho a la
participación política de los venezolanos. Entre ellos resalta el informe que
hasta 2015, los operativos formales de inscripción y actualización en el
Registro Electoral duraban unos cinco meses, con más de 1.500 puntos
distribuidos en los 335 municipios del país.
De los
157 días del operativo para las parlamentarias 2015, el CNE pasó a disponer
solo 10 para las regionales 2017, 20 para las presidenciales 2018 y 17 para las
parlamentarias 2020. En consecuencia y como lo destaca Súmate, ha ido en
incremento la cantidad de ciudadanos mayores de 18 años, residenciados en el
país, no inscritos en el Registro Electoral. Tampoco se cumple el carácter
continuo y permanente del Registro Electoral (art. 28-2, Ley Orgánica de
Procesos Electorales, Lopre), mientras se recurre a la arbitraria práctica de
migrar a los votantes de sus centros originales de votación, con poca o ninguna
notificación al electorado.
En
cuanto a los venezolanos en el exterior, las trabas son infinitas. Según las
cifras de Súmate, detalladas en párrafo anterior, hay no menos de 4,5 millones
de venezolanos en el exterior, mayores de 18 años, por lo tanto, con derecho a
voto. Pero la Lopre en su artículo 124 pone un freno anticonstitucional: solo
podrán sufragar en el exterior los electores y electoras que posean residencia
o cualquier otro régimen que denote legalidad de permanencia fuera de
Venezuela. Una medida para limitar el derecho
al voto a muchos venezolanos carentes de un estatus migratorio
resuelto.
Según Francisco
Castro, director de Súmate, Venezuela ya no cuenta con estructuras que sean
capaces de permitir la votación de la cantidad de ciudadanos que viven fuera
del país, algo que históricamente se ha hecho en las sedes diplomáticas de los
países con los cuales la república mantiene relaciones. Hay que añadir que en
los países con más población venezolana en el exterior (Estados Unidos y por
ahora, Colombia) no hay relaciones diplomáticas para ejercer ese derecho.
Ajenos
a las dificultades y con enorme entusiasmo, en estos tiempos hay agrupaciones
diversas, fuera y dentro, que se mueven alrededor de la lucha por lograr el
voto de los venezolanos en el exterior. Ese es un derecho constitucional (art.
63) a la vez que derecho humano establecido por las Naciones Unidas (ACNUDH), un
principio que está siendo entorpecido una y otra vez por el régimen en su afán
de perpetuarse en el poder.
Ya el
rector electoral Enrique
Márquez dice haber entregado un proyecto de normativa ante la
directiva del CNE para hacer posible ese voto, aunque nada sabemos de su
contenido. Mientras tanto, el grupo VOTE (Voluntariado Técnico Electoral), bajo
la coordinación de Andrés Caleca,
expresidente del CNE, presentó una propuesta de reglamento en favor del voto de
los venezolanos en el exterior, basada en el desarrollo de una plataforma
tecnológica que facilite la inscripción, actualización y votación.
La
pregunta (que no incógnita) es: ¿abrirá el régimen esos canales exigidos en la
constitución y otras leyes para hacer posibles 10 millones de votos que
mayoritariamente pudieran inclinar la balanza? El director de Súmate nos dice
que sin duda hay alternativas, pero todas pasan por construir una voluntad
política que permita votar a los venezolanos en el extranjero. Y en el país,
añado.
Para
decidir nuestro destino, debe estar en el interés de todos lograr que más de 4
millones de venezolanos fuera del país y 6 millones dentro de nuestras
fronteras puedan regularizar su situación electoral para votar en las próximas
elecciones presidenciales de 2024. Habrá que poner manos a la obra, con ánimo
renovado, aquí y afuera. Para luego es tarde…
Gioconda
Cunto de San Blas es Individuo de Número de la Academia de Ciencias Físicas,
Matemáticas y Naturales. Investigadora Titular Emérita del IVIC.
Gioconda
Cunto de San Blas
@daVinci1412

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