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lunes, 23 de septiembre de 2024

EL ILEGÍTIMO, por Fernando Mires


Fernando Mires 20 de septiembre de 2024

Como sucede con la mayoría de los conceptos que utilizamos en esta vida, ese significante llamado dictadura no ha estado ligado, a lo largo de su historia, al mismo significado.

Originariamente, durante la fase de formación del imperio romano -nos informamos a través de Maquiavelo- el término dictadura estaba lejos de tener un significado peyorativo (Discursos sobre la primera década de Tito Livio). Dictador quería decir, en un sentido literal, “el que dicta las leyes”. Al emperador, en condiciones de excepción, le era concedida por un plazo determinado la atribución de dictar leyes especiales (hoy las llamamos decretos). En cierto sentido el emperador ocupaba el rango de un comisionado del estamento dictador de leyes, fuera este un parlamento o un tribunal. Por lo tanto el de dictador era un cargo legal y legítimo a la vez, entendiendo por legitimidad lo que entendían los romanos: un derivado de la legalidad.

martes, 6 de agosto de 2024

EL MEGA FRAUDE, por @FernandoMiresOl


Fernando Mires 04 de agosto de 2024

@FernandoMiresOl

1.

El ex-presidente Nicolás Maduro tenía tres opciones frente a la evidente posibilidad de una derrota electoral: la primera, dar un golpe de estado antes de la elección. La segunda, desconocer el resultado de las elecciones, inventarse un resultado a su gusto y establecer una dictadura militar no de forma sino de hecho, como efectivamente sucedió. La tercera opción habría sido reconocer el resultado, negociar con la oposición su supervivencia política y luego convertirse en líder opositor al gobierno de Edmundo González.

Quienes tendemos a pensar de modo racional, no descartábamos la tercera posibilidad. Después de todo, nos decíamos, el PSUV seguiría siendo el partido mayoritario del país. En ese caso Maduro habría emulado el ejemplo de su colega Daniel Ortega cuando, aceptando el triunfo de Violeta Chamorro el año 1990, pasó a la oposición y solo mucho después, recuperado el gobierno para “el sandinismo”,  decidió junto con su esposa restaurar el somocismo y erigirse así en el nuevo dictador perpetuo de Nicaragua. Pero Maduro ni siquiera siguió ese ejemplo.

martes, 20 de junio de 2023

La democracia en la defensiva, por @FernandoMiresOl


Fernando Mires 18 de junio de 2023

@FernandoMiresOl

La democracia como forma de gobierno, pero más: como forma de la política, ha sido y es expansiva y conflictiva. Al haber surgido desde y en contra de ordenes no democráticos, es vista por estos como amenaza. Así ha sido al menos desde su renacimiento premoderno y moderno. Reaparecida tímidamente en la Carta Magna de los ingleses, consagrada constitucionalmente en la revolución norteamericana, expandida militarmente a través de Francia, ese espíritu político nacido bajos las luces de Atenas, ha continuado su línea ascendente, no de un modo vertical, sino zigzagueante. Eso significa que ha habido periodos de auge y otros de repliegue, e incluso de retroceso democrático.

Y bien, aquí aventuraremos la tesis de que en estos momentos nos encontramos en uno de repliegue y, tal vez, de retroceso. Mirando desde una perspectiva macrohistórica, este repliegue y/o retroceso no nos sorprendería si tomamos en cuenta que la línea que lleva hacia la democratización de las naciones ha atravesado dos periodos consecutivos de muy alto ascenso. Uno, después de la derrota de la Alemania nazi, en 1945. El otro, después del derrumbe del imperio soviético, en 1989-1990.

La razón democrática

martes, 23 de agosto de 2022

¡ABAJO LA DICTADURA!, por @FernandoMiresOl


Fernando Mires 22 de agosto de 2022

@FernandoMiresOl

La guerra de invasión a Ucrania ha creado una línea divisoria. Es la que separa a las democracias de las antidemocracias. Es también el nuevo orden político mundial anunciado por el dictador de Rusia. Ya en el encuentro de los megadictadores en los juegos Olímpicos de invierno, tanto Putin como Xi Jinping concordaron en un fin: la creación de un nuevo orden mundial que para el chino deberá ser económico (con China a la cabeza). Pero el ruso tenía otras ambiciones. Sabiendo que en la escala económica mundial Rusia ocupa un precario onceavo lugar -probablemente seguirá bajando durante y después de la guerra a Ucrania- “su” orden mundial tiene un carácter militar y político. Diferencia que hizo decir a Kissinger que la alianza ruso-china no puede ser de larga duración. La economía china necesita de las economías occidentales como las venas de la sangre.

Una debacle económica de Occidente arrastraría a China hacia el abismo. No así a Rusia. Por eso China puede acompañar a Rusia solo hasta la puerta del cementerio. Más allá, no. Razón para que las potencias occidentales al mismo tiempo que practican una estrategia de (necesaria) tensión hacia Rusia se decidan a practicar una estrategia de (también necesaria) distensión hacia China, manteniendo discrepancias en la mesa económica y no en la militar. Sobre este tema me extenderé en otra ocasión. El objetivo de este artículo apunta a la contradicción que busca incentivar Putin, a saber, la que se da a nivel mundial entre las formaciones políticas democráticas y las antidemocráticas.

 

AMÉRICA LATINA ESTÁ EN EL MUNDO

miércoles, 10 de enero de 2018

Fernando Mires: FUJIMORI FUE UN PRECURSOR DE LA AUTOCRACIA CHAVISTA, por @leticianunz



Leticia Núñez 09 de enero de 2018

El chileno Fernando Mires, profesor emérito de Política Internacional en la Universidad de Oldenburg (Alemania), sostiene que “todas las dictaduras se parecen, pero algunas más”. En este apartado incluye al régimen de Alberto Fujimori en Perú, el de Daniel Ortega en Nicaragua y el de Hugo Chávez en Venezuela por ser “autocracias que se convirtieron en dictaduras”. En declaraciones a ALnavío, dice que “Maduro probablemente tomó en cuenta [del fujimorismo] hechos como la inhabilitación del Parlamento y la corrupción de las instituciones y simplemente los impuso sobre la realidad de Venezuela”.

Dice Fernando Mires, profesor emérito de Política Internacional en la Universidad de Oldenburg (Alemania), que Fujimori no es sólo Fujimori. Es también el fujimorismo, al que en un artículo publicado en Tal Cual definió como “una forma de dictadura precursora de las actuales autocracias que asolan América Latina”. Entrevistado por el diario ALnavío, el docente chileno pone nombre y apellidos a esas autocracias: el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua y el de Hugo Chávezen Venezuela, “que degeneró en una abierta dictadura militar con Nicolás Maduro”.

Mires también asegura que el indulto que Pedro Pablo Kuczynski concedió a Alberto Fujimori “ejemplifica las pasiones que se involucran en lo político”. En su opinión, “todo gobernante debe defender la estabilidad de su gobierno” y eso es lo que hizo el presidente de Perú. Para el docente chileno, Fujimori fue “sólo un objeto de negociación”.

- En el análisis que publicó en Tal Cual califica el indulto a Alberto Fujimori como un manjar para cualquier docente en ciencias políticas. ¿Cuáles son las claves más suculentas?

- Lo digo en el sentido de que ejemplifica de modo vivo las relaciones entre los seres humanos con el poder, las pasiones que se involucran en lo político y, por cierto, las relaciones entre ética, moral y política.

- Si algo deja claro es que Fujimori no es sólo Fujimori, es también el fujimorismo. Dice que es una forma de “dictadura precursora de las actuales autocracias que asolan América Latina”. ¿A qué casos concretos se refiere?

- En el fondo, todas las dictaduras se parecen, pero hay algunas que se parecen más entre sí. La de Fujimori, a diferencias de las clásicas dictaduras militares, tuvo orígenes plenamente democráticos, pero lentamente se fue convirtiendo en una autocracia y luego en dictadura. En ese sentido, hay una vinculación histórica entre la dictadura de Fujimori y las autocracias personalistas del siglo XXI. El régimen de Ortega, en Nicaragua, fue una autocracia y luego se convirtió en dictadura. Lo mismo ocurrió con la autocracia chavista, la que degeneró en una abierta dictadura militar con Nicolás Maduro. Evo Morales se encuentra situado en un punto intermedio, entre el autocratismo caudillista y una dictadura. Si impone la reelección indefinida, habrá que comenzar a hablar de dictadura en Bolivia.

- ¿Qué conexión hay entre el fujimorismo y el régimen de Nicolás Maduro?

- Similitud, no conexión. Por supuesto. La inhabilitación del Parlamento, la corrupción de las instituciones del Estado, la anulación de la división de poderes, todos esos fueron hechos que probablemente tomó en cuenta Maduro y simplemente los impuso sobre la realidad de su país. Conexión hubo durante Chávez, a través del siniestro ministro Vlademiro Montesinos.

- Habla también de que la derecha chilena no tiene un pasado más inocente que la derecha fujimorista. ¿Espera alguna repercusión en Chile?

- Mi artículo sobre Fujimori tuvo en Chile una buena acogida. No hay que olvidar que en el conjunto de la derecha chilena hay un sector que intenta desligarse del pasado pinochetista y en cierto modo lo ha logrado. Creo que lo mismo, pero más lentamente, está ocurriendo en el Perú. Eso es lo que no entienden o no quieren entender Mario Vargas Llosa y quienes los siguen.

Fuerza Popular es un partido, si no democrático, republicano. Representa un amplio sector de la ciudadanía peruana y guste o no (yo personalmente no simpatizo con ese partido) tiene todo el derecho a actuar políticamente siempre y cuando cumpla con las formas estatuidas en la Constitución. Y hasta ahora ha cumplido.

- Asegura que desde el punto de vista político no hay nada que criticar en el indulto de PPK. ¿Ni siquiera que tomara la decisión sobre alguien como Fujimori en Nochebuena y tras un intercambio de favores para salvarse de la destitución?

- No lo escribí desde el punto de vista político general pues todo político es criticable. Pero sí lo escribí desde el punto de vista del principio de gobernalidad. Allí no hay nada que criticar. PPK hizo alianzas y negociaciones –lo más normal en política- y defendió sus intereses políticos. Todo gobernante, desde sus puntos de vista, debe defender la estabilidad de su gobierno. Y PPK lo hizo. En ese contexto, Fujimori fue sólo un objeto de negociación. Y era inevitable que lo fuera. Por lo demás, las conversaciones unitarias entre PPK y un ala del fujimorismo se vienen gestando desde hace por lo menos un año.

- ¿A quién cree que beneficiará políticamente el indulto?

- Creo que en Perú se abre la posibilidad para la creación de una alianza entre dos derechas, la más algo centrista de PPK y la más derechista del fujimorismo. En el fondo, nada distinto a lo que representa Macri en Argentina y Piñera en Chile.

- ¿En qué lugar queda Kuczynski tras el indulto? ¿Habría que buscarle sucesor?

- Según las últimas encuestas, PKK ha subido bastante en su valoración después del indulto. Más no puedo decir. En política es imposible, o muy difícil, pensar en plazos largos.

- ¿Está el fujimorismo más cerca de la Presidencia? ¿Qué supondría que vuelva a hacerse con el poder?

- Ya es la primera mayoría parlamentaria. Con o sin el caso del indulto, Fuerza Popular ya estaba cerca del gobierno. Creo –puedo equivocarme- que las próximas elecciones contarán con el fujimorismo como primera fuerza política del país. Si será gobierno, en el caso muy probable de que no obtenga la mayoría absoluta, es un hecho que depende de una complicada madeja de alianzas que no estoy en condiciones de predecir.

jueves, 4 de enero de 2018

EL PODER Y LA INFAMIA, por @FernandoMiresOl



Fernando Mires 03 de enero de 2018

La gente que es brutal cuando se ensaña, la gente que es feliz cuando hace un mal (Tango “Infamia”, música y letra de Enrique Santos Discépolo)

1.

Ya ni siquiera asombran. La impunidad con que las neodictaduras del siglo XXl violan las reglas, no digamos de la democracia sino las de la política, se ha convertido en algo tan normal como leer que en Europa nieva y en América Latina hace calor. Sin embargo, uno de los imperativos del ser moral es no aceptar a la infamia como hecho cotidiano.

¿Cabe acaso esperar el bien de una dictadura? Evidentemente no. De una dictadura solo cabe esperar infamias. El problema es otro. De lo que se trata es que a diferencias de las dictaduras clásicas, las neo, las de nuestro tiempo, realizan su infamia de acuerdo a pautas que rigen en los sistemas constitucionales modernos. Vale decir, cometen doble infamia: atropellan los derechos más elementales y, además, lo hacen de acuerdo a la constitución y las leyes, pero de una constitución y de unas leyes hechas por ellos. De este modo no solamente dañan cuerpos y almas, como las dictaduras de antaño. Su claro propósito es que la ciudadanía sepa que no cuenta con ninguna protección. Ni institucional ni legal.

La naturaleza de la dictadura, los normalizadores y la oposición, por Manuel de la Mancha

Manuel de la Mancha 09 de diciembre de 2024 Venezuela ha sido secuestrada por delincuentes. En la anterior entrega establecimos que ésta e...