Por
Laura Urbina, 02/10/2017
Carlos Delgado Matute, de
19 años, Pedro Pineda Rodríguez, de 49 años, y Jorman Peña Montoya, de 20 años,
son tres de los más de 300 ciudadanos venezolanos que se ganan la vida
vendiendo comida en las calles de Chimbote, ciudad porteña de la región Áncash.
Ellos salieron de Venezuela para
dejar atrás la crisis económica y política que se vive en su país y buscar
mejores oportunidades desde hace dos meses aquí en Perú.
Cada uno llegó por su cuenta a Chimbote y
desde que se instalaron no han cesado en el trabajo constante para enviar dinero
a sus familiares que se quedaron en Venezuela.
Pedro Pineda Rodríguez cuenta que escapó de Venezuela luego
de que su pequeña distribuidora de cerveza quebró. Al encontrarse sin trabajo,
decidió venir a Perú.
